Inauguramos el curso 2024-2025 el 16 de Septiembre.
Cada año Xabi y yo nos tomamos unos meses para descansar, estudiar y reflexionar sobre el transcurso del año en la escuela. Nos preguntamos una y otra vez cual es nuestra intención para volver a abrir cada año la puerta. Puede ser una obviedad para muchos, pero para nosotros es un ejercicio de reflexión necesario para no dejarnos arrastrar con tendencias equivocadas o egoicas.
La respuesta de Xabi sigue siendo “Hacer bien a la gente” , y la mía sigue siendo “ofrecerle a los demás un espacio donde puedan sentirse ellos mismos” Hacer bien y ofrecer espacio tiene que ver con esto de estar presente para el otro en lo que sea que se manifieste: desde dolores de espalda, problemas de sueño un corazón oprimido, la quietud, la calma, el gozo, la suavidad….
Y simplificando, es poner lo que sabemos del Yoga al servicio de los demás. Y esto cada vez es más importante para nosotros: Poner lo que sabemos al servicio y que la herramienta que nos ha valido a nosotros para crear espacio en nuestro cuerpo, corazón y mente, llegue a los demás.
Y esto en sí mismo es un acto revolucionario como lo es intentar cultivar la amabilidad y el amor propio.
No somos médicos, ni psicólogos ni pretendemos serlo. ¿Quien sabe?, quizás ni siquiera seamos buenos profesores de yoga….pero lo cierto es que seguimos estudiando anatomía, cuerpos, respiración, sistema nervioso, psique…No queremos pretender ser algo que no somos, ni acompañar desde lugares superficiales. Sabemos que “el otro” es un territorio complejo como lo es el “uno mismo”.
Este mes en Alemania con estos dos grandes maestros Richard Freeman y Mary Taylor hemos validado una vez más que el Yoga toca una profundidad grandísima en esto de la experiencia humana.
Hemos asistido a clases de medicina, anatomía, filosofía, asana. Hemos hecho días enteros de silencio y contemplación. Y al salir de ahí seguimos siendo padres de dos niños, pareja, hijos….seguimos lidiando con los altos y los bajos de estar vivos. Con nuestra propia dicha y nuestro propio sufrimiento.
Así que, con una respuesta similar de ambos, nos damos cuenta que la intención del corazón se alinea con la motivación de seguir ahí ofreciendo el Yoga como lo sentimos y entendemos.
Este año, habrá algunos pocos cambios en los horarios. Si creéis que podemos “mejorar” o añadir algo, no dudéis en amablemente hacérnoslo llegar.