Sobre Arminda Marrero Garcia:
Arminda es, junto a su compañero Xabier Andonegui, los pioneros en introducir la práctica de Ashtanga Yoga en Euskalherria.
Abrieron su escuela de Yoga y de exploración humana, DenenYoga, en Hendaya en el año 2010.
Ha estudiado a lo largo de estos casi veinte años de práctica con Tomás Zorzo (a quien ella llama su maestro de corazón), Sharath Jois en India, Rolf Naujokat en Goa, Mark Robberds, Damien de Bastier,Angelo Cecci, Aleig Griño, Sebastián Arbondo, Matthew Sweeney, con quien sigue profundizando en las secuencias del Vinyasa Krama, Kia Naddermier con quien aprende además de las formas internas del Ashtanga, el Pranayama en la tradición de Kayvaliadhama y recientemente ha podido estudiar de manera presencial con Richard Freeman y Mary Taylor en su curso solo para profesores en Alemania.(2024)
Es además Terapeuta Gestal, donde ha profundizado como Terapeuta Corporal de la mano de Valkiria Savanti y Psicología Clinica de la mano de Carmen Vázquez.
Ha hecho formaciones y ciclos experienciales de Tantra con Astiko.
Su visión de la práctica de Yoga es no dogmatica, inclusiva y adaptada a la persona.
La práctica como herramienta de expansión corporal, mental y emocional.
El Yoga es para mi herramienta y medicina. Un camino de transformación y evolución. Un camino de esfuerzo para unirme con la tierra que piso y con el cielo que me cubre…
Soy una eterna estudiante; quizás esto sea lo que más me “identifica”. No paro de estudiar, de leer y me encanta enseñar. Pero también seguir poniéndome al otro lado, con mis profesoras, maestras, profesores y maestros.
Me apetece pues, que conozcáis mi experiencia en el Yoga de “las manos” de los que han estado a ese otro lado. Soy una suma de todos ellos como practicante y profesora.
Para mi, “esa figura” es importante en este viaje. Creo que es una manera de honrar lo que he aprendido y porque yo le doy valor a las enseñanzas tradicionales a través de ellos.
Empecé a practicar diariamente Ashtanga Yoga en el año 2008, de la mano de la familia Zorzo: Camino, Ananda y Tomás siendo esté último, uno de mis profesores principales y el que me ha acompañado en todos estos años no solo como estudiante sino como persona.
El ha sido y es una gran referencia para mi. Tomás o como sus estudiantes más cercanos le llamamos, Rama, es como un miembro más de mi familia. Le guardo profunda admiración y respeto y ha sido y es mi maestro durante todos estos años. Con TODO lo que eso implica.
Desde el principio que empecé a practicar sentí que había encontrado algo que quería hacer el resto de mi vida. Es por esto por lo que he viajado a India en numerosas ocasiones y a Bali donde se encuentra otro de mis profesores Matthew Sweeney, quien me ha dado numerosas herramientas para profundizar en mi practica personal y para enseñar a otras personas. Soy una de las pocas personas en Europa autorizadas por el para enseñar la Chandra Krama y la Lion Sequence.
Es con él con quien descubro el Vinyasa Krama: una serie de secuencias de Vinyasa inspiradas al igual que el Ashtanga en las enseñanzas de Tirumalai Krishnamachrya; con diferentes enfoques físicos y terapéuticos que han sido soporte y mucho más para mi practica física y respiratoria.
He estudiado con Rolf Naujokat y Marci en Goa; con Mark Robberds a quien le guardo una profunda admiración y con el que espero seguir aprendiendo; con Louise Ellis, con Damien de Bastier, con Manu Navarro, con Sebastían Arbondo y aquí hago una mención diferente: con Richard Freeman y Mary Taylor con quienes sin poder aún haber estudiado de manera presencial he seguido apasionadamente a través de sus libros y talleres online.
En el 2020 empiezo una nueva búsqueda en la que aún me sumerjo y me apetece una visión más femenina del Yoga en general y del Ashtanga en particular. Y es por esto por lo que empiezo a formarme con Kia de Ashtanga Mysore Paris en Pranayama, Filosofía y Meditación según el linaje de Kaivalyadhama (India).
En Tantra o (neo tantra) con Astiko.
Me formo además en Historia y Filosofía del Yoga con Naren Herrero con quien siento que he encontrado un gran maestro para esta materia.
Además,en los últimos años exploro físicamente el movimiento del cuerpo de la mano de Angel Pereira, alumno directo de Ido Portal.
Pero, mi mayor maestra ha sido y es mi practica diaria y constante en estos últimos años. Dentro y fuera del mat. El yoga no es para mi un par de horas al día sino que intento vivir en comunión a esta visión cada día de mi vida.
Om Tat Sat.
Ha empezado el Yoga en Hendaya su ciudad natal con Béatrice Drumare en 1999. La enseñanza de Béatrice lo ha apasionado desde el primer día tanto por las posturas, los ejercicios de respiración o la filosofia del Yoga. Hoy en dia Xabi sigue formandose con Béatrice en Hatha Yoga y en filosofía siguiendo entre otras cosas la enseñanza del sabio Swamiji Prajnanpad. Xabi considera a Béatrice su profesora!
Ha vivido durante 6 años en Canarias y es allí donde conocio el Ashtanga Yoga de la mano de Ananda Zorzo y fue su alumno.
Desde entonces ha ido varias veces a Mysore para formarse con R.Sharath Jois, el nieto de Sri K. Pattabhi Jois y succesor del lineage del Ashtanga Yoga. Xabi ha estudiado tambien con Saraswathi Jois la hija de Pattabhi Jois madre de Sharath.
Ha estudiado tambien como muchos de los profesores mas reconocidos en el mundo del Ashtanga Yoga como Matthew Sweeney, Rolf Naujokat, Peter Samson, Tomàs Zorzo, Louise Ellis y Mark Robberds entre otros.
Xabi es uno de los pocos profesores en estar certificado por Matthew Sweeney en enseñar la Chandra Krama.
Xabi se ha formado tambien en Rishikesh en el norte en Hatha Yoga de la mano de Jitendra Das, de Patanjali International Yoga Foundation.
Alumna de la Escuela Denen Yoga desde principios de 2016. Entonces empezó para mí el viaje en este maravilloso sendero que es el Yoga. Trabajo, humildad y una profunda dedicación han sido mis pilares fundamentales estos años.
Considero a Arminda y Xabi mis profesores, así como Damien de Bastier y Tomás Zorzo.
Mi práctica de Asana está fundamentada en los estilos de Ashtanga Vinyasa (Sri K. Pattabhi Jois) y Vinyasa Krama Mandiram (Mathew Sweeney). La práctica de Pranayama está muy influcenciada por las enseñanzas de Kia Naddermier.
Formada por la escuela Denen Yoga en la Formación en el Arte y la Ciencia del Yoga, -y su pedagogía-. (200h+80h). No puedo dejar de mencionar aquí todas las enseñanzas recibidas por parte de Naiara Etxeberria. He completado también una formación en neurociencia de la mano de Nazareth Castellanos.
He tenido la suerte de poder asistir a clases de Sebastian Arbondo, Louise Ellis y de la propia Kia Naddermier.
Considero, sin embargo, y sin desmerecer todo lo aprendido en dichas formaciones, que el aprendizaje más importante es el compromiso profundo y la búsqueda constante del entendimiento de nuestra esencia, a través de las herramientas que disponemos: cuerpo y mente. Un trabajo sin fin. Una formación sin fin.
Agradezco profundamente la confianza depositada en mí y la asumo con la máxima responsabilidad y respeto.
Nací en Donostia en 1977. Estudié danza y arquitectura en San Sebastián y soy profesor certificado
(nivel II) de Yoga Iyengar.
Cuento con más de 20 años de experiencia como bailarín profesional y creador de danza contemporánea. He impartido clases de danza, talleres y repertorio en conservatorios y compañías profesionales en distintos países, siempre con una vocación profunda por la enseñanza y el movimiento. Al frente de la compañía de danza AI DŌ PROJECT, también impulso el proyecto social Invisible Beauty, dirigido a personas con demencia.
Durante mi etapa como bailarín, practiqué Hatha Yoga durante muchos años. En 2015 descubrí el
Yoga Iyengar y me sentí especialmente atraído por su enfoque pedagógico, la precisión y la
alineación, características particulares de este estilo de yoga. Este descubrimiento despertó en mí el
deseo de profundizar y compartir este conocimiento, lo que me llevó a formarme como profesor
certificado en Alemania bajo el asesoramiento de Maria Jesús Lorrio Castro.
En los últimos años he impartido clases regulares en Colonia, Düsseldorf, Wuppertal y San
Sebastián. Actualmente resido en Hendaya, donde continúo compartiendo mi experiencia y
aprendizaje con quienes desean explorar el Yoga Iyengar.
El yoga, por encima de todo, es para mí un camino. Un proceso continuo de investigación,
búsqueda y aprendizaje, tanto en el plano físico como en el moral.
Siempre me he considerado una persona pragmática, resolutiva y directa. Sin embargo, la reflexión,
la sensibilidad social y la capacidad de detenerme a mirar el mundo desde otras perspectivas
siempre han sido fundamentales en mi vida.
Durante muchos años, la creación coreográfica me ofreció ese espacio de pausa y contemplación:
un tiempo para repensar el mundo, observarlo desde otro ángulo y compartir esa mirada con el
público. Hoy, a través de la práctica del yoga, esa traslación sucede de forma más íntima y natural,
desde el antideslizante hacia la vida cotidiana.
Reconocer lo que aparece durante la práctica —ya sea satisfacción, dificultad, molestia, frustración,
comparación o ego— es, para mí, el primer paso hacia una reflexión más amplia sobre cómo me
relaciono con el mundo, cómo reacciono y cómo me posiciono ante lo que la vida plantea.
Poder transmitir lo que otros compartieron conmigo, y si es posible, invitar a quienes practican
conmigo a abrir esas mismas preguntas y reflexiones, es hoy una de mis mayores motivaciones.
Desarrollado por BKS Iyengar, el Yoga Iyengar es la sistematización (categorización de las asanas en función del beneficio que generan), refinamiento (investigación en profundidad de cada asana) y modernización (inclusión de la medicina occidental, la anatomía y la fisiología) del Hatha Yoga.
En este estilo de yoga, el/la practicante mantiene las asanas durante más tiempo que en otros estilos de yoga. La práctica tiene un fuerte aspecto pedagógico y, siguiendo instrucciones claras, el/lapracticante desarrolla poco a poco una mejor comprensión de la alineación del cuerpo, lo que eventualmente conduce a un control más profundo de la respiración.
Esta «tecnología» del Yoga Iyengar se caracteriza por la precisión (alineación e introspección), la sincronización (resistencia y fuerza), la secuenciación (para un beneficio más significativo) y los apoyos/ayudas (para un mejor rendimiento). Además, en el Yoga Iyengar se presta especial atención a cómo las mujeres deben ajustar su práctica a los cambios hormonales del ciclo menstrual.
Las clases de Yoga Iyengar suelen organizarse según un calendario mensual:
Semana 1, posturas de pie.
Semana 2, extensiones hacia delante.
Semana 3, extensiones hacia atrás.
Semana 4 programa regenerativo/restaurativo.
Este programa mensual también integra Asanas sentad@s, rotaciones, inversiones, Asanas de contracción abdominal, equilibrios de brazos y pequeños saltos.
Basado en las dualidades de HA y THA, el Hatha Yoga es una práctica intensiva con el cuerpo en el centro para alcanzar objetivos superiores. Utilizando la arquitectura como metáfora, se podría definir el Hatha Yoga como la alineación del cuerpo exterior (las paredes) para aportar estabilidad a la conciencia (el interior).