Autopráctica

Queremos contaros porqué es tan importante la autopractica, pero hemos pensado que es más rico si lo escucháis directamente de nuestros alumnos

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«4 de septiembre 2018. Cumplo 25 años, y recibo un regalo que no caducara: un mes de clase ilimitada a Denen Yoga. Hacía meses que quería probar, pero no saltaba el paso pensando que el yoga no era para mí.

Empecé con clases dirigidas, me daban seguridad, simplemente porque Xabi y Arminda nos decían que hacer y que lo hacíamos tod@s junt@s. Perfeccionista que soy me tranquilizaba practicar de esa manera, no podía equivocarme, solamente ejecutar lo que me decían. Así, no iba a las clases de auto práctica simplemente porque me daban miedo. ¿Miedo de confiar en mí? ¿Miedo de conectarme a mí misma? ¿Miedo de practicar “sola”? No lo sé. Pero miedo sí tenía, seguro.

Rápidamente vi que la clase dirigida aún tiene beneficios, tenía limites también para desarrollar más profundamente mi practica y el aprendizaje de la serie. Así, un día hice el salto a la autopractica. Un salto muy desestabilizador porque me sintió en inseguridad total, pasé las primeras clases de autopractica muy estresada. Tenía presión. Presión que la memoria me falla, presión de equivocarme, presión de no lo hacer “bien”. Esta búsqueda de perfección y esta presión solamente existían en mi mente, porque la clase de autopractica en si misma era y es un lugar seguro, sano, de confianza y de paz donde nadie juzga. Y, así, pues volví una vez y otra vez.

Hoy, 5 años después estoy todavía aquí practicando tres días por semana en autopractica, saltando de una serie a otra según lo que necesito aquí y ahora. Digo lo que necesito sí, porque si la autopractica me ha aprendido una cosa es aprender a estar atenta de lo que necesito y desde allí explorar. También me aprendí a soltar muchas creencias limitantes que tenía y por supuesto miedos.

Gracias a ella aprendí, y aprendo todavía un montón.

Aprendí a confiar en mí misma, en mi memoria y en mis capacidades.

Aprendí a conectarme con mi misma, escuchándome. Escuchar mi respiración, escuchar mi cuerpo, escuchar mis sensaciones que sean buenas o malas.

Aprendí a escuchar y aceptar mis límites.

Aprendí a modificar mi practica por lesiones, y a aceptar a hacer pasos atrás para currar.

Aprendí años tras años a practicar más lentamente, con más dulzura, y llegar de ese modo a más profundidad e intensidad.

Aprendí a reencontrarme, a conocerme mejor, a construirme un espacio de calma y serenidad mientras practico.

Aprendí a reconocer el camino recorrido para llegar a una postura o a otra (kaixo kurmasana, back bends, kapotasana y a las que llegaran…)

La autopractica ha sido y todavía sigue siendo super enriquecedora a varios niveles. El camino que ofrece tan al nivel físico, psicológico y espiritual es inmenso y profundo. Es una práctica que me ayuda mucho en mi desarrollo personal, en mi trabajo de introspección y de autoconocimiento. ¡Creo que la autopractica es una herramienta de aprendizaje enorme y el espacio que ofrece es un regalo que muchos tendrían que ofrecerse ya!»

Zilia

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«Vengo de practicar durante muchos años Hatha Yoga y tenía la creencia de que el Ashtanga me aburriría, por esto de hacer siempre lo mismo, por la repetición. Pero haciendo la formación de Yoga en Denen, descubrí la auto-práctica y me pareció tan interesante que comencé a ir a las clases.

Enseguida me enganchó la auto-práctica, aunque al principio me sentía muy perdida.

Por un lado, me da la oportunidad de ser autosuficiente, me ha impulsado a practicar por mi cuenta, sea Ashtanga, Hatha… Me convierto en mi propia profesora de Yoga, para practicarlo, aunque me encanten las clases dirigidas. Y, por otro lado, me enganchó la parte del desafío; el comenzar sin tener ni idea e ir completando la serie y mejorando mi practica día a día.
Ahora, comenzando mi segundo año de práctica de Ashtanga, puedo decir que casi tengo la práctica de la primera serie completa; y ahora sí, ahora empiezo a bucear a través de la repetición y la respiración en mí misma, hacia lo más profundo de mí misma. Es un viaje muy hermoso contigo, sin nada más, como si se parara todo y se creara otro tiempo/espacio.
¡Y es una auténtica gozada!»

 Larraitz Aristizabal

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Oui j’ai vraiment aimé.
«Ça faisait longtemps que je n’avais pas retrouvé la paix dans mon corps et ce n’est que le début.

Le musité est très très bien c’est un travai d’introspection et surtout il va me permettre d’évoluer et de pouvoir pratiquer seul avec moi même.

Merci beaucoup»

Julie Stefani

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«¿Que es para mí la autopractica?

Habiendo practicado durante varios años el hatha yoga en clases guiadas, siempre intentaba practicar por mi cuenta para seguir profundizando, lo que me suponía ponerme en la esterilla e intentar reproducir aquello que me acordaba de la clase o improvisar y ver lo que el cuerpo me pedía. En este sentido, de algún modo estaba habituado con la autopractica, indagando y escuchando cómo funciona el cuerpo para entender qué es lo que más necesitaba.


Sin embargo, de la práctica que hacía a la autopractica del ashtanga hay una gran diferencia. En la primera no conseguía ser muy constante, porque siempre me parecía que no tenía una estructura fija, que repetía siempre las mismas asanas, falta de motivación por tener que planificar una secuencia para practicar, … la auto-practica de ashtanga me ha dado la libertad de zambullirme dentro de una estructura ya montada. La secuenciación ya determinada me ha dado la tranquilidad de saber que hoy voy a practicar esa secuencia y por ello, entrar directamente en la práctica de asana sin vacilaciones, facilitándome estar más presente durante la misma práctica. No solo eso, sino que, además, la seguridad que me daba la estructura cerrada resulta que no es tan cerrada y permite, según van aflorando tus limites, necesidades, lesiones, … adaptarla a las circunstancias del momento. Claro que al principio no sabemos cómo manejar esas variables, pero justo de eso trata de la auto-práctica para mí, a base de la repetición de una estructura fija, ser capaz de ir descubriéndonos cada vez un poco más a nosotros mismos y poder así adaptar el yoga a mis necesidades, construyendo cada vez más, una práctica flexible dentro de la solidez de la estructura fija. 

La auto-práctica es una herramienta genial para el/la que quiera responsabilizarse de su práctica. Te permite ceñirte a la estructura fija en los días que estas más espeso, pero ser creativo en los días que estas inspirado y quieras indagar un poco más. Facilita ser más constante con la práctica y esto a su vez, es un círculo vicioso. En cuanto más prácticas, más beneficios afloran y eso despierta el interés por seguir profundizando e individualizando la práctica a ti mismo. Al final la auto-práctica es un camino de autoconocimiento, donde nos juntamos en la misma shala varias personas, que externamente parece que están haciendo lo mismo, mientras que internamente cada cual está recorriendo su propio camino.

Por último, decir que descubrir la auto-práctica de ashtanga en Denen Yoga, ha sido un regalo en mi camino de yoga, ya que todo lo dicho en los párrafos anteriores es mucho más fácil en compañía de profesores con son inspiradores, y que conocen a la perfección como ayudar y motivar a cada alumno en sus necesidades.
¡A seguir zambulléndose en este océano de descubrimiento y disfrute que es la autopráctica!»

Manex Arzak

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«¿Que es para mí la autopractica?

Habiendo practicado durante varios años el hatha yoga en clases guiadas, siempre intentaba practicar por mi cuenta para seguir profundizando, lo que me suponía ponerme en la esterilla e intentar reproducir aquello que me acordaba de la clase o improvisar y ver lo que el cuerpo me pedía. En este sentido, de algún modo estaba habituado con la autopractica, indagando y escuchando cómo funciona el cuerpo para entender qué es lo que más necesitaba.


Sin embargo, de la práctica que hacía a la autopractica del ashtanga hay una gran diferencia. En la primera no conseguía ser muy constante, porque siempre me parecía que no tenía una estructura fija, que repetía siempre las mismas asanas, falta de motivación por tener que planificar una secuencia para practicar, … la auto-practica de ashtanga me ha dado la libertad de zambullirme dentro de una estructura ya montada. La secuenciación ya determinada me ha dado la tranquilidad de saber que hoy voy a practicar esa secuencia y por ello, entrar directamente en la práctica de asana sin vacilaciones, facilitándome estar más presente durante la misma práctica. No solo eso, sino que, además, la seguridad que me daba la estructura cerrada resulta que no es tan cerrada y permite, según van aflorando tus limites, necesidades, lesiones, … adaptarla a las circunstancias del momento. Claro que al principio no sabemos cómo manejar esas variables, pero justo de eso trata de la auto-práctica para mí, a base de la repetición de una estructura fija, ser capaz de ir descubriéndonos cada vez un poco más a nosotros mismos y poder así adaptar el yoga a mis necesidades, construyendo cada vez más, una práctica flexible dentro de la solidez de la estructura fija. 

La auto-práctica es una herramienta genial para el/la que quiera responsabilizarse de su práctica. Te permite ceñirte a la estructura fija en los días que estas más espeso, pero ser creativo en los días que estas inspirado y quieras indagar un poco más. Facilita ser más constante con la práctica y esto a su vez, es un círculo vicioso. En cuanto más prácticas, más beneficios afloran y eso despierta el interés por seguir profundizando e individualizando la práctica a ti mismo. Al final la auto-práctica es un camino de autoconocimiento, donde nos juntamos en la misma shala varias personas, que externamente parece que están haciendo lo mismo, mientras que internamente cada cual está recorriendo su propio camino.

Por último, decir que descubrir la auto-práctica de ashtanga en Denen Yoga, ha sido un regalo en mi camino de yoga, ya que todo lo dicho en los párrafos anteriores es mucho más fácil en compañía de profesores con son inspiradores, y que conocen a la perfección como ayudar y motivar a cada alumno en sus necesidades.
¡A seguir zambulléndose en este océano de descubrimiento y disfrute que es la autopráctica!»

Manex Arzak